Como una llama

vehemente

COMO UNA LLAMA VEHEMENTE lleva de vestido un océano de seda que se despliega como el ala de un ángel en pleno vuelo o la cresta de una ola desafiando la gravedad. Una luz acaricia sus contornos, remitiendo al principio o el fin de los tiempos, cuando Dios tiene rostro de mujer y el cielo y el mar se funden. Sus párpados sellados no son obstáculo, sino un umbral que invita a explorar los confines de un universo encantado, oscuro y empíreo.

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EL AMOR ES FUERTE